" El Jardín Maternal de pasado y El Jardín Maternal del Futuro" ... La evolución de la educación desde los 45 días a los 3 años...

 


-Especialización Docente de Nivel Superior en Educación Maternal.

-Seminario final, 2 cohorte.

-Autora: Rocío Ponti. 

 Palabras claves

Evolución, Educación, Autocritica, tecnología, crecimiento.

Comenzando con un ping pong de fechas iremos recorriendo las diferentes evoluciones del maternal para tratar de dirigirnos hacia la gran incógnita que es el futuro. Si bien no es algo de lo que debemos preocuparnos, si genera intriga ya que la educación, los alumnos, la cultura y la sociedad avanza, cambia y se transforma y como docentes no podemos quedarnos atrás.  

En 1799 el Virrey Vértiz creó la primera casa de niños expósitos donde se albergaron huérfanos, en estos tiempos no se hablaba de educación, no se tenia en mente educar a los niños y mucho menos a tan temprana edad, simplemente se albergaban y se los cuidaba, también se les brindaba comida y espacios de sueño. Con el pasar de los años entre 1868 y 1874 fue Sarmiento el que brindó el primer modelo de escuela para las primeras infancias, Sarmiento conoció este modelo de escuela de uno de los viajes que hizo a Francia y decidió traer y compartir sus conocimientos acá en Argentina ya que el poseía los recursos y herramientas para poder realizar este nuevo proyecto para esa época, con el objetivo de poder educar, tal vez sin el saber que marcó uno de los primeros pasos para la evolución de la educación.  

Con el paso de los años se seguía sin hablar de jardín maternal pero tras un largo y arduo trabajo finalmente en 1973 durante el tercer gobierno Peronista se sancionó la Ley 20582 publicada en el boletín nacional del 19- feb- 1974 sobre los jardines maternales zonales, pero ésta no fue reglamentada ya que se reconocía a los jardines maternales como el espacio de cuidado para los niños de sectores de bajos recursos cuyos padres por razones de necesidad no podían brindarles a sus hijos la atención adecuada, entendiendo que no se hablaba de educar en sí, si no, de cuidar a los niños. La docente tenia un papel de madre/ padre sustituto, donde sus tareas principales eran: alimentar, cambiar, dormir, entre otras tareas a los sujetos del establecimiento, es decir, cubrir las funciones básicas, además esta Ley 20582 respaldaba hasta los niños de 12 años de edad a diferencia de la Ley actual 26206 del año 2006 que contempla a la educación desde los 45 días de edad hasta los 5 años, donde también garantiza la educación en todos los niveles y modalidades mediante la creación y administración de los

establecimientos educativos de gestión estatal, es decir que el estado nacional crea y financia la educación.  

Volviendo al año 1973 donde ya se llamaba guardería al jardín maternal, los niños de clase media- alta y alta no podían asistir a ella ya que se consideraba que las familias tenían el poder económico para cuidar y educar en sus casas hasta cumplir la edad para entrar a la educación primaria. Recién en 1985 se lograron crear jardines maternales donde el estado brindaba un espacio formativo y no solo de asistencia a los sujetos de temprana edad.  

Todavía recuerdo que en mi infancia, allá por el año 1998, yo tenía 3 años en ese momento  En ese entonces en el pueblo se llamaba guardería al Jardín. 

Incluso la institución era una casa de barrio que no estaba totalmente adaptada ni equipada para el fin de guardar y mucho menos de educar a niños, la casa contaba con una cocina comedor, todo junto, donde nosotros estábamos expuestos a fuego y agua, el baño era uno solo con tasa de adulto donde teníamos que pedir ayuda cada vez que quisiéramos ir, el patio contaba con una parte de cemento y otra de tierra donde poseíamos un tobogán y una calesita para jugar. En la sala principal teníamos una gran mesa con sillas al lado de la cocina y un televisor donde veíamos cuentos y canciones animadas de la época (los tres chanchitos/ Blanca nieves/ la tortuga y la liebre, etc.) 

Nos brindaban desayuno, cuidados básicos y castigos, donde si no desayunábamos no salíamos a jugar, seguramente las docentes estaban acostumbradas a la vieja escuela de tal manera que evolucionar, investigar e informarse no era necesario ni obligatorio, como para tratar de justificar un poco ese tipo de acciones. Si bien nos enseñaban a pintar, dibujar, el tipo de situaciones desagradables son los que quedan guardados en los recuerdos marcando una manera de aprendizaje y dañando una parte importante de mi infancia, hoy como docente no permitiría bajo ninguna circunstancia. 

Para ese entonces, en algunos de los casos las docentes no contaban con títulos que abarcaran nuestra edad, si no que eran docentes de otros niveles condicionados a trabajar en lo que se conocía como guardería, los municipios incluso para esa época brindaban señoras para realizar los cuidados de los niños en la institución, las cuales con el tiempo fueron capacitando, supe esto al realizar mi primer práctica docente en el primer año de mi carrera, donde la directora a cargo del jardín en ese momento en el año 2013 me comentaba que ella era una de las mujeres sin título que se fue formando con el paso de los años, esto me asombró ya que estaba transitando mi primer año de práctica y se me hacia difícil poder creer que mujeres, madres sin capacitación pudieran ser capaces de hacerse cargo de tantos niños ellas solas, sabiendo de la responsabilidad que esté labor conlleva y sin un título que las fuera a respaldar. 

“Los estudios han demostrado que los profesionales en educación para la primera infancia necesitan cuando menos alguna formación y capacitación especializada y orientada tanto hacia las dimensiones afectivas del cuidado en la primera infancia, como hacia el aprendizaje y el desarrollo cognitivo.” (United Nations Children’s Fund (UNICEF) Julio de 2019, 4) 

Puedo y me atrevo a decir que con el paso del tiempo pasamos de ser niñeras donde el alumno era un objeto de cuidado a ser docentes donde el alumno es un objeto de conocimiento, donde el sujeto es el protagonista de aprendizaje, conocimiento, capas y resolutivo, evolucionamos tanto como docente  en conocimientos y formaciones, aprendimos un sinfín de maneras de educar, incluso hasta hoy en día seguimos capacitándonos y especializándonos en el tema para poder brindar una educación de calidad y significativa en el alumno, ya que como docente actual considero al sujeto como un ser pensante y capas de resolver, proponer y crear a su corta edad.  

Mucho antes en el año 1884 se crea la Ley 1420 que dice que se van a crear los jardines en ciudades con el poder adquisitivo para poder contar con todas las herramientas y recursos necesarios para las familias de la alta sociedad ya que las guarderías, casa cunas, casa hogar existían para las familias pobres y no es hasta el año 2019 (no mucho tiempo atrás) donde se crea la Ley 9201 que establece que los jardines maternales tienen que ser privados y cumplir con ciertos requisitos donde está demás decir que esto implica que las familias paguen altas cuotas en la educación dejando afuera a sujetos de pocos recursos, Ley que no veo mal, pero tampoco apoyo.

Como docente en el año 2024 considero que la educación siempre, no importa la situación, debe ser libre y gratuita, fue y es nuestro futuro, sin educación no podemos seguir avanzando en la vida, como docente pretendo que no hayan diferencias económicas, si no, que pueda brindar una educación de calidad a todos los niños por igual que estén siendo educados por mis manos.  

Ahí es cuando hablamos de evolución, entendiendo que es sumamente injusto que para los niños de pocos recursos se los cuidara y a los niños que contaban con recursos se los educara en casa o en un ámbito privado, pero los encargados de ese momento creían que si se hablaba de educación, fomentando la discriminación por situación económica.  

Si hay algo que no ha cambiado es que en la actualidad hay millones de niños que no tienen acceso cuidados y educación de calidad por el simple hecho de que las familias no cuentan con los recursos necesarios, para pagar una cuota o los materiales de trabajo. 

Hoy en día ya no es de esa manera y estamos orgullosas de haber podido transmutar y cambiar de situación en cuando a educación, aunque seguimos trabajando en ello, como así también evolucionamos como docentes, formándonos a nosotras mismas, teniendo empatía y ganas de enseñar más allá de cuidar.  

Mi trabajo como docente actualmente no es atender, es estimular, sostener, brindar y desarrollar el conocimiento en el otro, mi trabajo es formar al ciudadano desde otra manera de ver la educación y las capacidades del alumno, diferentes a la vieja escuela, incluso diferente de lo que se les enseña en sus casas.  

Si rebobinamos, años anteriores, nos damos cuenta de que no era importante las capacidades y emociones de los niños, se los ignoraba, se los adoctrinaba, los aguantaban hasta terminar la jornada porque solamente era un espacio de cuidado y nada más, en el año 1998 lo viví en carne propia.  

En mis prácticas de tercer año en el año 2017 surge la posibilidad de realizarlas en el maternal de Instituto Superior Docente Gral. José de San Martín, donde por primera vez supe como era llevar adelante una clase cada día, aprendí más allá de la teoría que me brindaban, aprendí que el alumno en la temprana edad es como una esponja que absorbe absolutamente todo, no solo conocimientos, si no, estados, emociones, todo lo que transmitimos como docentes ellos lo consumen como si fueran un reflejo nuestro. Nuestra responsabilidad como docentes es cada vez mayor, no solo educamos si no que también seguimos cuidando (cambio de pañales, lavado de manos, alimentación) y encima tenemos que cuidarnos porque un simple reto puede producir problemas hacia nosotras como docentes. Recuerdo que antes si nosotros como alumnos nos quejábamos de la docente, o la docente les decía algo a nuestros padres, ellos nos reprendían a nosotros, hoy en día no es así, cualquier queja la culpa la tenemos nosotras como profesionales, en mi práctica lo viví mucho, vi a mi docente superior recibir comentarios hasta por un guardapolvo sucio, o por haber reclamado que mandaran más pañales para sus hijos, sentí frustración y me tuve que morder los labios porque me pareció injusto, todo lo que una profesional tiene que aguantar y someterse más allá de educar.   

Como educadora gracias a la evolución, a los procesos y transformaciones que ha sufrido la educación de la primer infancia que muchas docentes y padres logramos entender que el sujeto tiene capacidades, habilidades, que va a aprender a través de nosotros, aprendimos a utilizar la empatía, sabiendo que con nuestra enseñanza podemos marcar la diferencia en la infancia desarrollando en todos los campos al sujeto, mediante conocimientos, espacios, estrategias, juegos, para además fomentar y brindar una infancia feliz y entretenida. Entendiendo que el sujeto posee la capacidad de comunicación socio- afectiva, corporal, sensorio- motriz y cognitivo, es un sujeto que razona, piensa, crea y actúa con habilidades emocionales. Si hablamos de emociones en la primera infancia, desde el momento en el que el niño nace puede sonreír y mostrar expresiones faciales, se comunican por medio de éstas emociones, desarrollan empatía con el pasar de los años y desarrollan apego que es una de las emociones mas importantes que les brinda seguridad, confianza, estabilidad. 

Tal como sostiene: (John Bowlby: psicoanalista ingles) “El apego es una necesidad biológica de establecer lazos afectivos… crea confianza, la cual es fundamental para establecer afecto”.

En el caso del maternal, poder fomentar un apego con el bebe es de suma importancia ya que obtenemos confianza, seguridad, estabilidad, para los bebés es más sencillo poder aprender y poder establecer una separación segura y estable de sus padres sin sentir que lo abandonan, y a su vez éste apego afecta positivamente en el crecimiento, pudiendo establecer relaciones sociales en el futuro.  

 A pesar de ser empáticos con las capacidades de los alumnos, aún tanto en mi, como en muchas de mis colegas nos cuesta autocriticarnos para un mejor rendimiento ya que al estar constantemente en un aprendizaje, sumando intereses y conocimientos, muchas veces nos hacemos a la idea de

que sabemos absolutamente todo, o que estamos preparadas para todo y terminamos descubriendo que no es así y generamos frustración.   

Un punto de partida para que como docentes podamos tratar la autocrítica y hacerla más llevadera es poder pensar como profesionales en los conceptos pedagógicos que se tienen que nutrir para poder tomar buenas decisiones usando como herramienta la didáctica y el trabajo colectivo entre docentes, alumnos y familia para poder realizar producciones de conocimiento durante y en la práctica, entendiendo que lo importante es el sujeto y su educación y no nosotras como docentes o padres, recordando que lo que ocurre en la primer infancia no se recupera.  

Una forma de poder llevar a acabo este entendimiento entre ambas partes institución y familia, es a través de la participación conjunta, charlas y poner toda la buena predisposición e interés en la educación del sujeto. 

Entonces si en nuestro maternal del futuro lo que pretendemos de nuestros alumnos es la independencia, autonomía, la capacidad resolutiva, si pretendemos que sean seres socialmente activos, como docentes del futuro tenemos que poder brindar y estar a la altura de las necesidades y demandas que el sujeto va necesitando, si hacemos un paréntesis, los alumnos de hoy asisten al jardín con conocimientos avanzados por el uso de la tecnología, los juegos didácticos que antes les brindaban soporte al jardín porque se realizaban en la casa con las familias, hoy se han perdido bastante por el uso del celular, cuando la realidad es que a los bebes de entre 0 y 6 años de edad no aporta nada más que el uso del aparato.  

Para esta edad el uso de la tecnología tiene innumerables consecuencias en el desarrollo de los niños. (En mente psicólogos) podemos observar que nos brinda información puntualmente sobre dos consecuencias: “Distracción en vez de tolerancia a la frustración o esfuerzo y la falta de juego simbólico” haciendo referencia que al estar sometidos a tantos estímulos visuales y no corporal, cuando los bebes no poseen este tipo de estímulo que brinda el teléfono se frustran generando rabietas, caprichos, y cuando se dice la falta del juego entendemos como profesionales que: 

“Para los niños pequeños, jugar es la actividad principal del día, tanto en su casa como en la escuela. El juego es tan vital como alimentarse o descansar y, muchas veces, se lo prioriza por sobre otras actividades que los adultos consideran importantes” (Sarlé, Juego y Educación Infantil)   

El juego es lo que nos descubre como personas, es expresión de lo que uno es y lo que quiere ser, es sentir seguridad ante los miedos, desafíos, es la fantasía de la realidad. El juego es representar lo que el niño vivió con intensidad en la realidad, es generar ficción y aprender a través de ella desde el conocimiento que ya posee. El juego brinda creatividad, estrategias, el uso mental y físico. De acuerdo con el (DCP de Nivel Inicial Mza, 2015: 29) 

“el juego es un espacio de sostén en el complejo proceso de constitución de la subjetividad. La realidad se juega para conocerla, comprenderla, aprehenderla, transformarla y recrearla en función de lo que el niño sabe, vive y expresa” 

Durante la triste etapa de pandemia, se vio reflejado el uso de la tecnología en todas las casas, con fines educativos y más que nada con entretenimiento, incluso las docentes que en ese momento estábamos transitando nuestro último tramo para finalizar la carrera nos vimos envueltas en la misma situación. Soy testigo de que niños que transitaron este momento, a la hora de volver a clases les costaba relacionarse, se frustraron, no les gustaba el tumulto de gente y no sabían cómo manejar sus emociones. 

En mi ultima residencia en el 2020 plena pandemia, fue dónde conocí que la tecnología es una herramienta maravillosa que nos brindó muchas posibilidades, pero también me di cuenta que no hay mejor manera de educar que el cara a cara, mis alumnos no aprendieron de la misma manera, no se relacionaron, no aprendieron el trabajo en equipo, el respeto hacia el otro, la espera de tiempos, no pudieron salir de su rutina para asistir a clases porque no pudieron tener esa ventaja, no crearon un vínculo conmigo porque no me tuvieron ahí para que yo los saludara, abrazara, asique si, amamos la tecnología, pero en mi caso no la amo para mi manera de educar, es parte de mi crecimiento como persona, pero no es parte de mi crecimiento en cuanto a vocación y amor por el aula, ya que este contexto hizo que el sujeto no aprenda a jugar, no aprenda a través del juego, a través de sus compañeros, entre otras.  

Si el niño acompaña a su mamá al súper mercado, luego va a jugar a vender y comprar, por eso, el juego es una experiencia humana, donde se aprende, se crea, se transforma, dónde se es flexible y se aprenden conocimientos para el resto de la vida, aprender a compartir, sociabilizar, comunicarse, entre otras.  

Todas éstas virtudes que proporciona el juego simbólico se pierden con el uso de la tecnología. 

En cuanto a lo que supone (ANAR: Ayuda niños y adolescentes en riesgo) “muchos psicólogos relacionan el uso temprano de la tecnología con déficit de atención y con la aparición de problemas emocionales”. Ellos recomiendan que no se disponga de un celular, Tablet, computadora propia hasta los 15 años de edad ya que afirman que antes de los 13 años es perjudicial, asique podemos investigar e imaginar todo el daño psicológico, cognitivo y motriz que puede generar en los bebes. A raíz de mi experiencia también agrego que afecta la concentración, el ejercicio físico y mental, influye demasiado en la sociabilización, al aprendizaje, a la comunicación creando problemas como la dislexia en niños más grandes, problemas de lectura a futuro, he sido testigo de cómo los niños se encierran en su mundo y no pretenden ni quieren salir, es como una adicción al uso electrónico, no quieren salir a jugar y explorar al aire libre y esto incluso termina afectando su sistema inmunológico, al no crear defensas contra el exterior.   

Todo esto me genera una gran incógnita para nuestro futuro como docentes y sobre el futuro de nuestros alumnos en unos años. 

¿Podemos decir entonces qué cómo personas, el uso tecnológico crea un efecto involutivo para nuestra mente y cuerpo?  

La importancia del juego por lo que éste beneficia, es para que le sujeto tenga una educación interesada, significativa y coherente, muchas veces en casa, con la familia evitan éste tipo de aprendizaje por el trabajo, porque están cansados, porque no desean jugar y compartir el momento con su hijo/a yendo hacia lo más fácil que es sentar a los sujetos frente a una pantalla para que les permita tener un espacio de tranquilidad a ellos como adultos, cuando en realidad es su responsabilidad educar a la par de la escuela y no dejarnos a los docentes a la mitad con la asistencia escolar. 

La obligación de las familias es estar presentes, interesarse por la educación de sus hijos/as respetar la educación y no derogar obligaciones ni simplificarse la vida suplantando la educación constante por entretenimiento. A nosotros como docentes la realidad nos demanda, aunque se trate de hacer entender a las familias que la tecnología en exceso es un problema, ellos en casa son libres de seguir actuando acorde a su preferencia, y los docentes tenemos que adaptarnos y aceptar buscar nuevas formas de integración, andamiaje y conocimientos que nos permitan ir a la par de las demandas culturales, tratando de que los conocimientos básicos no se pierdan como por ejemplo la higiene, el respeto, el compañerismo, entre otros.  

La tecnología limita a los niños para detectar emociones en el otro y volviendo al punto del lenguaje, el niño desde que nace que se comunica y a medida que crece va desarrollando diferentes lenguajes como el artístico, literario, dramático, entre otros. Estos lenguajes funcionan en conjunto ya que tal como sostiene (Efland, 2004) “las diferentes artes construyen representaciones del mundo, que pueden inspirar a los seres humanos para comprender mejor el presente y crear alternativas de futuro”. Si bien la tecnología influye en la mayoría de los casos para bien siendo adultos, en el niño de temprana edad atrofia su desarrollo, les corta el poder de imaginación, la posibilidad de ser, crear y es una realidad que como docentes tenemos que afrontar ya que perjudica nuestro desarrollo en los niños del futuro aunque a nosotras como profesionales nos brinde y proporcione herramientas, entonces se me viene a la mente varias interrogantes ¿Cómo actuó con niños tecnológicos en un futuro cercano? ¿Cuál es nuestro rol docente en la era digital? 

Hoy en día en el año 2024 no estoy ejerciendo mi profesión como docente de Nivel Inicial pero si estoy ejerciendo como Instructora de yoga infantil y puedo notar que mis alumnos de 3 a 9 años por el uso diario y excesivo de la tecnología, no cuentan con equilibrio, fuerza motora, como tampoco cuentan con un manejo emocional y tolerancia a las emociones, se frustran sumamente rápido cuando algo no les sale, poseen ansiedad, psoriasis nerviosas, obesidad a su corta edad, no hablan correctamente, no saben leer adecuadamente en el caso de los más grandes, no toleran las consignas y todo lo relacionan con la música o bailes que ven por ciertas aplicaciones, también no conocen juegos tradicionales como la gallina ciega, el juego de la silla, juegos simples que promueven la interacción y el uso de otras habilidades cencio- motoras, entonces afirmo por mi experiencia que el mal uso de la tecnología en los niños menores de 15 años es un problema sumamente grave para su desarrollo y las familias no lo notan o no quieren notarlo.  

Como dice: (Castells, 2006) “Nuestros hábitos y estilos se han ido transformando en torno a la tecnología).  Es un reto constante, un cambio constante que nos exige y nos es necesario para evolucionar, para estar a la altura como docentes, no nos basta con saber de tecnología y con poder manejarla, debemos aprender a enseñar a utilizarla adecuadamente, como también debemos poseer charlas con las familias para que ellos como padres traten de no brindarles tanta tecnología a sus hijos, nos debemos adaptar para poder aprender y enseñar con confianza, coherencia y calidad. 

Como afirmó (Siemens, 2010: IX) “La tarea de cualquier formador es crear y fomentar una ecología de aprendizaje que permita que los aprendices mejoren con rapidez y eficacia con respecto al aprendizaje que ya tienen”  

Nuestro rol docente teniendo la tecnología en nuestro poder, es de organizador, guía, generador, acompañante, orientador y facilitador, etc. Por otro lado, es cierto que la generación de jóvenes nativos interactivos, maneja con soltura la tecnología, pero en ningún momento afirmo que la manejan de forma correcta, útil o beneficiosa para su desarrollo y aprendizaje, en nuestro caso en el jardín maternal, la mayor parte del tiempo es para el entretenimiento. 

Volviendo a mi experiencia en mi actual profesión de Instructora de Yoga, el uso de celulares no está permitido durante mi clase y les brindo otro tipo de enseñanzas que les va a ser útil en el momento de que los sujetos se encuentren en clases, como el aprender a regular sus emociones, aprenden a respirar, a jugar de otra manera, como docente de nivel inicial e instructora de yoga trato de que mis dos profesiones funcionen en conjunto fomentando una ayuda para la escuela y para la familia. 

Volviendo a los primeros meses de vida del bebe, tal como afirma (Yolanda Reyes, 2013) “Entre los 0 y 6 años se inicia el momento de la vida que llamamos la primera infancia y ocurren momentos claves en nuestra relación con el lenguaje… aprendemos a hablar después de mucho tiempo de robar voces, de sentir como suenan y como cantan”  

Desde la gestación que el bebe experimenta y sienten sonidos, por eso al nacer reconocen la voz de su madre y les brinda seguridad, si nosotras como educadoras no logramos estimular la comunicación desde la temprana edad por medio del juego, canciones y cuentos, no estamos ayudando a que el niño desarrolle una de las capacidades neurológicas más grandes que requiere su crecimiento, dejando que la tecnología abarque ese campo, disminuyendo y alterando el proceso neurológico. 

Ampliando el conocimiento el (Dr. Alfredo Cerisola, 2017: 46) indica “en este nuevo mundo digital que tiende a imponerse a cada uno, el periodo de la infancia… es una etapa de enorme plasticidad cerebral, donde las experiencias influyen profundamente en el desarrollo emocional y afectivo, relacional y social, físico y psíquico del niño y adolescente. 

En las oportunidades que tuve a lo largo de los años de mis prácticas docentes y en éste nuevo año como instructora de yoga infantíl noté que los niños menores de 3 años no pueden aprender palabras nuevas a partir de videos si los padres no participan de esa actividad y si no introducen esa palabra en el uso cotidiano. Incluso el uso de la tecnología puede producir retraso cognitivo, no solo en el lenguaje, si no también en la parte motora, como dijimos anteriormente, no creo que los padres sean consientes de la cantidad de daño que puede ocasionar            esta

evolución ¿Qué nos espera para dentro de un par de años más? ¿A qué le vamos a hacer frente?, si ya sabemos que la tecnología produce además sedentarismo, problemas posturales y también si como padres no controlan lo que sus hijos ven, pueden aprender y visualizar contenidos altamente peligrosos, no solo poniéndose en riesgo ellos mismos, si no, generando violencia que luego lo ponen en práctica con los compañeros del jardín, como golpear, morder, insultar, entre otros.  

En fin a lo largo de los años hemos ido evolucionando, cambiando y mejorando nuestras prácticas, enseñanzas y aprendizajes a medida que la sociedad va evolucionando, hoy tenemos muchos inconvenientes, desafíos e interrogantes, tales como seguramente lo fueron años anteriores, pero como docentes estamos dispuestos a resolverlo, a seguir esforzándonos, capacitándonos y creando, ya que nuestro único interés es la educación y es la educación temprana la que importa por sobre todo, ya que somos una parte importante para el desarrollo del sujeto. El sujeto en sí, es el futuro y como docentes queremos y pretendemos que ellos sean los mejores y sean felices.  

Bibliografía:   

Sociólogo y Profesor, M. Castell, 2006.  

Neuropediatra, De. Alfredo Cerisola, Panamá, 2017: 46.  

Psicoanalista Ingles, John Bowlby.

Juego y educación infantil, Fundación Navarro Viola, 2012. Sarlé, Patricia

Fundación Siemens, Siemens, 2010: IX.  

Escritora y Periodista, Yolanda

Reyes, 2013.  DCP Nivel Inicial Mza, 2015: 29. 

https://www.argentina.gob.ar/ es el URL de la pagina oficial de Leyes Argentinas. 

https://enmentepsicologos.com/como-afecta-la-tecnologia-a-los-ninos/ es la URL de en mente psicólogos. 

https://www.google.com/search?q=fundacion+ANAR&oq=fundacion+ANAR&gs_lcrp=EgZja

HJvbWUyCQgAEEUYORiABDIHCAEQABiABDIHCAIQABiABDIHCAMQABiABDIHCAQQA

BiABDIHCAUQABiABDIHCAYQABiABDIHCAcQABiABDIHCAgQABiABDIHCAkQABiABKgC

ALACAA&sourceid=chrome&ie=UTF-8 es el URL de ayuda de niños y adolescentes en riesgos.  

https://www.redalyc.org/journal/274/27447325008/html/ Es la URL del rol docente. Revista

Interuniversitaria de Formación del Profesorado, vol. 30, núm. 2, pp. 103-114, 2016  https://www.unicef.org/lac/media/11381/file/Cuidado-infantil-familias-trabajadoras.pdf.pdf URL de UNICEF.  

https://neuro-centro.com/uso-de-dispositivos-digitales-e-impacto-negativo-en-el-

desarrollode-los-ninos-y-ninas/ URL: uso de dispositivos digitales e impacto negativo en el desarrollo de los niños 

https://www.enciclopedia-infantes.com/pdf/complet/cuidado-infantil-educacion-y-cuidado-

enla-primera-infancia URL: enciclopedia sobre el desarrollo de la primera infancia. 

https://www.harkercentropediatrico.com/publicaciones/novedades/la-tecnologia-y-

eldesarrollo-del-lenguaje URL: centro pediátrico Harker.  

 https://ve.scielo.org URL: Revista de investigación. Efland, 2004

 

 

 

 


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